lunes, 17 de enero de 2022

PSICOLOGÍA SEMANA DEL 17 AL 21 DE ENERO

ANSIEDAD Y DEPRESION

Tanto la ansiedad como la depresión son formas de reaccionar ante episodios externos o internos. Si ese episodio lo interpretamos como una amenaza, se disparará nuestro sistema de alerta o ansiedad, mientras que, si lo percibimos como una pérdida o fracaso, es probable que se active el sistema que dará lugar a la depresión.

En términos generales, la ansiedad es una emoción que aparece cuando el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno. El miedo es el sentimiento prevalente. En el caso de la depresión, el sentimiento preponderante es la tristeza.

ANSIEDAD

La ansiedad comienza a ser un problema en el momento en el que nos impide realizar una vida “normal” y satisfactoria. Cuando sobrepasa ciertos límites, el estrés pasa de ser un aliado, a un elemento paralizante.

 

La ansiedad en sí no es mala. Es una respuesta adaptativa ante una situación que necesitamos responder de inmediato. No solo sentimos estrés cuando percibimos un peligro inmediato, también cuando nos toca la lotería, o cuando logramos tener una primera cita con la persona que tanto nos gusta. El corazón late mas deprisa, la respiración se acelera. La sangre se distribuye a los lugares de nuestro organismo donde les va a hacer mas falta, los músculos se tensan, comenzamos a sudar… todos esos síntomas, que ahora podemos llamar estrés o ansiedad, son una llamada para que reaccionemos de forma más eficaz.

La ansiedad se manifiesta en forma de desajustes a nivel cognitivo y fisiológico. Sus síntomas más frecuentes pueden ser dolor abdominal, diarrea o necesidad frecuente de orinar, mareos, cefaleas, tensión muscular, respiración agitada, frecuencia cardiaca rápida e irregular, sudoración, temblores, fatiga, irritabilidad y problemas de insomnio. Por el contrario, los estados depresivos conllevan sentimientos de culpa o falta de autoestima, cambios drásticos en el apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. También pueden ocasionar trastornos del sueño.

– Presente vs futuro: La ansiedad se relaciona con el miedo del paciente respecto al futuro, con temor a que se produzcan consecuencias desagradables que se presuponen van a suceder. La depresión, por el contrario, tiene que ver con una minusvaloración del propio paciente y una tristeza profunda en el momento presente. Dicho de otra manera, el futuro no forma parte de la depresión.

La ansiedad se relaciona con el miedo del paciente respecto al futuro, con temor a que se produzcan consecuencias desagradables que se presuponen van a suceder. La depresión, por el contrario, tiene que ver con una minusvaloración del propio paciente y una tristeza profunda en el momento presente.

 

 

 

LA DEPRESIÓN

El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual

La depresión mayor es un trastorno del humor, constituido por un conjunto de síntomas, entre los que predominan los de tipo afectivo (tristeza patoló­gica, desesperanza, apatía, anhedonia, irritabilidad, sensación subjetiva de malestar) y se pueden presentar también síntomas de tipo cognitivo, volitivo y físicos. Podría hablarse, por tanto, de una afectación global del funciona­miento personal, con especial énfasis en la esfera afectiva. Muchos casos de depresión son claramente apreciables en la práctica clínica, aunque no suele presentarse de forma aislada como un cuadro único, sino que es más habitual su asociación a otras entidades psicopatológicas. Así, por ejemplo, la asociación entre trastorno depresivo y de ansiedad es alta y con diversas combinaciones sintomáticas en sus manifestaciones.




Criterios diagnósticos de un episodio depresivo según la CIE-10

A. El episodio depresivo debe durar al menos dos semanas.

B. El episodio no es atribuible a abuso de sustancias psicoactivas o a trastorno mental orgánico.

C. Síndrome somático: comúnmente se considera que los síntomas “somáticos” tienen un signi­ficado clínico especial y en otras clasificaciones se les denomina melancólicos o endogeno­morfos

— Pérdida importante del interés o capacidad de disfrutar de actividades que normalmente eran placenteras

— Ausencia de reacciones emocionales ante acontecimientos que habitualmente provocan una respuesta

— Despertarse por la mañana dos o más horas antes de la hora habitual

— Empeoramiento matutino del humor depresivo

— Presencia de enlentecimiento motor o agitación

— Pérdida marcada del apetito

— Pérdida de peso de al menos 5% en el último mes

— Notable disminución del interés sexual

 

Criterios de gravedad de un episodio depresivo según la CIE-10. Presentación sintomática según la edad

A. Criterios generales para episodio depresivo

— El episodio depresivo debe durar al menos dos semanas

— El episodio no es atribuible a abuso de sustancias psicoactivas o a trastorno mental orgánico

B. Presencia de al menos dos de los siguientes síntomas:

Adultos

Niños y adolescentes

Humor depresivo de un carácter claramente anormal para el sujeto, presente durante la mayor parte del día y casi todos los días, que se modifica muy poco por las circunstancias ambientales y que persiste durante al menos dos semanas.

El estado de ánimo puede ser deprimido o irritable. Los niños pequeños o con desarrollo lingüístico o cognitivo inmaduro pueden no ser capaces de describir su estado de ánimo y presentar quejas físicas vagas, expresión facial triste o pobre comunicación visual. El estado irritable puede mostrarse como “paso al acto”, comportamiento imprudente o atolondrado o actitudes o acciones coléricas u hostiles. En adolescentes mayores el trastorno de ánimo puede ser similar a los adultos.

Marcada pérdida de los intereses o de la capacidad de disfrutar de actividades que anteriormente eran placenteras.

La pérdida de interés puede ser en el juego o en las actividades escolares.

Falta de vitalidad o aumento de la fatigabilidad.

La falta de juego con los compañeros, el rechazo del colegio o frecuentes ausencias al mismo pueden ser síntomas de fatiga.

C. Deben estar presentes uno o más síntomas de la lista, para que la suma total sea al menos de cuatro:

Pérdida de confianza y estimación de sí mismo y sentimientos de inferioridad.

Similar a los adultos.

Reproches hacia sí mismo desproporcionados y sentimientos de culpa excesiva e inadecuada.

Los niños pueden presentar auto-desvalorización. La culpa excesiva o inapropiada no suele estar presente.

Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio, o cualquier conducta suicida.

Indicios no verbales de conducta suicida, incluídos comportamientos de riesgo reiterados, en ocasiones a modo de juego y “gestos” autolesivos (arañazos, cortes, quemaduras, etc.).

Quejas o disminución de la capacidad de concentrarse y de pensar, acompañadas de falta de decisión y vacilaciones.

Los problemas con la atención y concentración pueden mostrarse como problemas de conducta o escaso rendimiento escolar.

Cambios de actividad psicomotriz, con agitación o inhibición.

Junto al cambio en el estado de ánimo puede observarse comportamiento hiperactivo.

Alteraciones del sueño de cualquier tipo.

Similar a los adultos.

Cambios del apetito (disminución o aumento) con la correspondiente modificación del peso.

Los niños pueden dejar de ganar peso más que perderlo.

D. Puede haber o no síndrome somático*

Los síntomas físicos, como las quejas somáticas, son particularmente frecuentes en niños.

Episodio depresivo leve: están presentes dos o tres síntomas del criterio B. La persona con un episodio leve probablemente está apta para continuar la mayoría de sus actividades.

Episodio depresivo moderado: están presentes al menos dos síntomas del criterio B y síntomas del criterio C hasta sumar un mínimo de 6 síntomas. La persona con un episodio moderado probablemente tendrá dificultades para continuar con sus actividades ordinarias.

Episodio depresivo grave: deben existir los 3 síntomas del criterio B y síntomas del criterio C con un mínimo de 8 síntomas. Las personas con este tipo de depresión presentan síntomas marcados y angustiantes, principalmente la pérdida de autoestima y los sentimientos de culpa e inutilidad. Son frecuentes las ideas y acciones suicidas y se presentan síntomas somáticos importantes. Pueden aparecer síntomas psicóticos tales como alucinaciones, delirios, retardo psicomotor o estupor grave. En este caso se denomina como episodio depresivo grave con síntomas psicóticos. Los fenómenos psicóticos como las alucinaciones o el delirio pueden ser congruentes o no congruentes con el estado de ánimo.

Fuente: CIE-10 e información extraída de la bibliografía53-56

* Síndrome somático: ver tabla 4

 

Criterios diagnósticos de episodio depresivo mayor según DSM-IV-TR

A. Cinco o más de los síntomas siguientes durante un período de dos semanas y que representen un cambio respecto a la actividad previa: uno de los síntomas debe ser (1) estado de ánimo depresivo o (2) pérdida de interés o placer.

(1) Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días, indicado por el relato subjetivo o por observación de otros.

(2) Marcada disminución del interés o del placer en todas, o casi todas, las actividades durante la mayor parte del día, casi todos los días.

(3) Pérdida significativa de peso sin estar a dieta o aumento significativo, o disminución o aumento del apetito casi todos los días.

(4) Insomnio o hipersomnia casi todos los días.

(5) Agitación o retraso psicomotores casi todos los días.

(6) Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.

(7) Sentimientos de desvalorización o de culpa excesiva o inapropiada (que pueden ser delirantes) casi todos los días (no simplemente autorreproches o culpa por estar enfermo).

(8) Menor capacidad de pensar o concentrarse, o indecisión casi todos los días (indicada por el relato subjetivo o por observación de otros).

(9) Pensamientos recurrentes de muerte (no solo temor de morir), ideación suicida recurrente sin plan específico o un intento de suicidio o un plan de suicidio específico.

B. Los síntomas no cumplen los criterios de un episodio mixto.

C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro del funcionamiento social, laboral o en otras esferas importantes.

D. Los síntomas no obedecen a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (por ejemplo, una droga de abuso, una medicación), ni a una enfermedad médica general (por ejemplo, hipotiroidismo).

E. Los síntomas no son mejor explicados por duelo, es decir que tras la pérdida de un ser querido, los síntomas persisten por más de 2 meses o se caracterizan por visible deterioro funcional, preocupa­ción mórbida con desvalorización, ideación suicida, síntomas psicóticos o retraso psicomotor.

Fuente: DSM-IV-TR51

 

FACTORES DE VULNERABILIDAD, DE ACTIVACIÓN Y DE PROTECCIÓN EN LA DEPRESIÓN INFANTO-JUVENIL

Factores de vulnerabilidad (incrementan la predisposición general, pero rara vez provocan directamente la enfermedad):

• Factores genéticos

• Historia de trastorno afectivo en los padres

• Sexo femenino

• Edad post-puberal

• Antecedentes de síntomas depresivos

• Antecedentes de abuso físico y sexual en la infancia, especialmente en el sexo femenino

• Afectividad negativa

• Pensamientos de tipo rumiativo.

Factores de activación (directamente implicados en el comienzo de la depresión y en presencia de factores de vulnerabilidad, sus efectos pueden ser mayores. Suelen ser acotencimientos no deseados que dan lugar a cambios permanentes en las relaciones familiares y de amistad):

• Conflictos conyugales

• Desestructuración familiar

• Acoso o humillación

• Situaciones de abuso físico, emocional o sexual

• Consumo de tóxicos.

Factores de protección (reducen la probabilidad de depresión en presencia de factores de

vulnerabilidad o de activación):

• Buen sentido del humor

• Buenas relaciones de amistad

• Relaciones estrechas con uno o más miembros de la familia

• Logros personales valorados socialmente

• Nivel de inteligencia normal-alto

• Práctica de algún deporte o actividad física

• Participación en clubes escolares/sociales o en voluntariado.

Fuente: Elaboración propia y adaptado de NICE62 




TAREA:  Realiza un resumen de lo más importante del tema en tus palabras y pon desde tu punto de vista la diferencia entre ansiedad y depresión






GESTIÓN SEMANA DEL 17 AL21 DE ENERO SEMANA VIRTUAL

 





Trabajo Semana 17 a 21 de Enero by CESAR PILA (XINAEPX) on Scribd

jueves, 2 de diciembre de 2021

PSICOLOGÍA PROYECTO 4 SISTEMA NERVIOSO

 



Objetivo semanal:  OP.5.2.1. Analizar la estructura y funcionamiento del sistema nervioso humano, sus divisiones y subdivisiones, identificar las partes de una neurona y funcionamiento, y diferenciar las estructuras y el funcionamiento de las partes del sistema nervioso central.

1.- LECTURA COMPRENSIVA

 

En esta parte vamos a revisar lo que es condicionamiento del autor Gardner y sus inteligencias múltiples deben revisar el material y explicar lo que entendieron sobre las siguientes 4 inteligencias.

 

2. ACTIVIDAD

 

Esta semana vamos a continuar con el analizar de los distintos componentes del sistema nervioso, basado en esto deberás hacer un organizador grafico de los componentes del sistema nervioso.


 
EL CEREBRO

El cerebro miente dentro del cráneo y se da forma como un hongo.  El cerebro consiste en cuatro porciones principales:

 

·         el tronco del encéfalo

·         el cerebro

·         el cerebelo

·         el diencephalon

El cerebro pesa aproximadamente 1,3 a 1,4 kilogramos. Tiene las células nerviosas llamadas las neuronas y células que soportan llamadas el glia.

 

Hay dos tipos de materia en el cerebro:  materia gris y materia blanca.  La materia gris recibe y salva impulsos.  Las carrocerías de célula de neuronas y el neuroglia están en la materia gris.  La materia blanca en el cerebro lleva impulsos a y desde materia gris.  Consiste en las fibras de nervio (axones).

 

EL TRONCO DEL ENCÉFALO

El tronco del encéfalo también se conoce como el oblongata de la médula. Está situado entre el puente de Varolio y la médula espinal y tiene solamente cerca de una pulgada de largo.

 

EL CEREBRO

El cerebro forma el bulto del cerebro y se soporta en el tronco del encéfalo.  El cerebro se divide en dos hemisferios.  Cada hemisferio controla las actividades del lado de la carrocería enfrente de ese hemisferio.

 

Los hemisferios se dividen más a fondo en cuatro lóbulos:

 

·         Lóbulo frontal

·         Lóbulos temporales

·         Lóbulo parietal

·         Lóbulo occipital




EL CEREBELO

Esto está situada detrás y abajo del cerebro.

 

El diencephalon

El diencephalon incluye el tálamo y el hipotálamo. El tálamo es donde los impulsos sensoriales y otros van y se unen.

 

El hipotálamo es una parte más pequeña del diencephalon.

 

 

ATAXIA

Dificultad de coordinación de los movimientos, característica de ciertas enfermedades neurológicas.



Dismetría cerebelosa

Alteración en los movimientos de manera que no se alcanza la meta pretendida, debido a una apreciación inadecuada de la distancia. La causa es una lesión del cerebelo o de las vías cerebelosas.

 

OTRAS PARTES DEL CEREBRO

Otras partes del cerebro incluyen el midbrain y el puente de Varolio:

 

el midbrain ofrece caminos de la conducción a y desde centros más altos y más inferiores

el puente de Varolio actúa como camino a estructuras más altas;  contiene caminos de la conducción entre la médula y los centros más altos del cerebro

 

 

LA MÉDULA ESPINAL

La médula espinal es una larga tubo-como la estructura que extiende del cerebro. La médula espinal se compone de una serie de 31 segmentos.  Un par de nervios espinales sale de cada segmento.  La región de la médula espinal de la cual un par de nervios espinales origina se llama el segmento espinal.  El motor y los nervios sensoriales están situados en la médula espinal.

 

La médula espinal es cerca de 43 cm de largo en mujeres adultas y 45 cm de largo en hombres adultos y pesa cerca de 35-40 gramos. Miente dentro de la olumna vertebral, la colección de huesos (espina dorsal).


OTRAS PARTES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

 Las meninges son tres capas de las membranas que revisten el cerebro y la médula espinal.  La capa exterior es el dura mater.  La capa central es el arachnoid, y la capa íntima es el pia mater. Los meninges ofrecen la protección al cerebro y a la médula espinal actuando como barrera contra bacterias y otros microorganismos.

 

El líquido cerebroespinal (CFS) circula alrededor del cerebro y de la médula espinal. Protege y alimenta el cerebro y la médula espinal.



LA NEURONA



El sistema nervioso central (SNC) es una de las divisiones del sistema nervioso, junto al sistema nervioso periférico. Está formado por el encéfalo (que se divide en: cerebro, cerebelo y tronco encefálico) y la médula espinal. 

Las células que forman parte de todas estas estructuras y que por lo tanto posibilitan sus procesos biológicos, químicos y eléctricos, son las neuronas. Encargadas de transmitir información eléctrica y química, son esenciales para que podamos caminar, pensar, interactuar, sentir, etc.

¿Qué es una neurona?

La palabra “neurona” proviene del griego νεῦρον neûron, que significa ‘cuerda’, ‘nervio’. Las neuronas son células altamente especializadas, que controlan las funciones voluntarias e involuntarias del organismo. 

Se trata de un tipo de célula, y constituye el componente principal del sistema nervioso. Así, las neuronas son las células del sistema nervioso, aunque no son las únicas; también forman parte de este sistema las células gliales (astrocitos y células de Schwann).

Funciones de las neuronas

¿Cuál es su función? De forma genérica, podemos decir que las neuronas se encargan de recibir, procesar y transmitir información mediante dos tipos de señales: químicas y eléctricas (gracias a la excitabilidad eléctrica de su membrana plasmática). 

Esta excitabilidad eléctrica que caracteriza a las neuronas consiste en una capacidad para conducir impulsos nerviosos a lo largo de la red del sistema nervioso; les permite transmitir la información eléctrica a otras células.

Así, las neuronas son mensajeras y comunicadoras del organismo. Transmiten impulsos nerviosos a otras células del cuerpo (por ejemplo, las células musculares que nos permiten movernos). 

También perciben y comunican estímulos externos e internos, y son capaces de convertirlos en una respuesta organizada (por ejemplo, ante un peligro, el calor o el frío, etc.). Por otro lado, también permiten el almacenamiento de la información, es decir, permiten crear recuerdos y almacenarlos en la memoria.

1 . Cuerpo neuronal o soma

El cuerpo de la neurona también se denomina soma. Es aquí donde suceden todos los procesos metabólicos de la neurona. Es la región más ancha, con una morfología ovalada, donde se localiza el núcleo de la neurona y el citoplasma.

Se encuentra también aquí todo el material genético de la neurona, y es donde se sintetizan las moléculas que permiten la supervivencia de la célula, y aquellas que garantizan que se transmitan las señales eléctricas.

2. Núcleo

El núcleo de la neurona es su parte más importante. Se localiza en el interior del soma y está delimitado con el resto del citoplasma. En su interior, a su vez, se encuentra el material genético de la neurona (ADN). 

El núcleo es muy importante porque controla la expresión del material genético y, además, es la base central de la neurona, donde se regulan todos los procesos.

3. Axón

El axón es un tubo que se origina en el soma de la neurona, en el extremo contrario a las dendritas (componente que conoceremos a continuación). 

Una vez las dendritas reciben los neurotransmisores y el cuerpo se ha activado a nivel eléctrico, el axón tiene la función de conducir la señal eléctrica hasta los botones sinápticos. En esos botones se liberarán los neurotransmisores para informar a la siguiente neurona. 

4. Dendritas

Hemos visto cómo el axón transmite la información, pero, ¿quién o qué la capta? Las dendritas. Estas son prolongaciones que surgen del soma y que configuran una especie de ramas, que cubren el centro neuronal. 

De esta forma, se encargan de captar los neurotransmisores producidos por la neurona más cercana, así como de enviar la información química al cuerpo de la neurona, que hace que este se active eléctricamente.

Así, las dendritas captan la información en forma de señales químicas (neurotransmisores), y activan al cuerpo de que la anterior neurona de la red está intentando enviar un impulso. Estos impulsos se envían o bien desde los órganos sensoriales al cerebro o al revés (del cerebro a los órganos).

5. Vaina de mielina

La mielina es un material compuesto de proteínas y lípidos. Se encuentra formando vainas alrededor de los axones neuronales, lo que permite protegerlos, aislarlos y hacer hasta 100 veces más eficiente la transmisión del potencial de acción. En el sistema nervioso central, la mielina es producida por los oligodendrocitos, mientras que en el sistema nervioso periférico, es producida por las células de Schwann.

La vaina de mielina recubre o rodea el axón de la neurona. La mielina consiste en una sustancia compuesta por proteínas y grasas. Permite la transmisión de la señal eléctrica a lo largo de toda la neurona y que esta se propague a una velocidad adecuada (muy rápida). 

Existen enfermedades donde la mielina está afectada, como por ejemplo, en la esclerosis múltiple; en este caso, los impulsos eléctricos se vuelven cada vez más lentos, lo que afecta al movimiento o a las funciones sensoriales.

6. Nódulos de Ranvier

Las vainas de mielina están formados por unidades separadas entre ellas; cada una de estas separaciones son denominadas nódulos de Ranvier. Así, los impulsos eléctricos en realidad se transmiten a través de una señal “saltatoria” justamente en esos nódulos. 

Son regiones del axón que no están rodeadas de mielina, muy pequeñas (de menos de un micrómetro de longitud), y que exponen a la neurona al espacio extracelular. A través de estos nódulos entran electrolitos de sodio y potasio, lo que permite esta conductancia saltatoria; son imprescindibles para que la señal eléctrica viaje adecuadamente a través de la mielina.

7. Sustancia de Nissl

Otra de las partes de la neurona es la sustancia de Nissl; esta sustancia también recibe el nombre de cuerpos de Nissl. Se trata de un conjunto de gránulos en el citoplasma de la neurona (en el cuerpo y en las dendritas, pero no en el axón). Dicha sustancia se encarga de sintetizar proteínas para las neuronas.

8. Botones sinápticos

Se trata de ramificaciones localizadas en la parte terminal del axón. Son parecidos a las dendritas, pero su función es liberar al medio externo los neurotransmisores, una vez el impulso eléctrico se transmite por todo el axón. Estos neurotransmisores, si todo va bien, serán captados por las dendritas de la siguiente neurona del circuito o red neuronal.

9. Cono axónico

Finalmente, el cono axónico es la región del cuerpo de la neurona que se estrecha para originar el axón. Se trata de una zona muy enriquecida en canales y transportadores, que requieren energía en forma de ATP (un tipo de molécula).

Es por ello que se trata de una zona con una alta concentración de mitocondrias (orgánulos celulares, encargados de suministrar la mayor parte de la energía necesaria para la actividad celular).

Las neuronas son células indispensables para la vida ya que, junto con la intervención de un gran número de procesos implicados, nos permite: pensar, reflexionar, movernos, sentir, tomar decisiones y, en definitiva, vivir de forma consciente y “conectada” al entorno. 

Se estima que un cerebro humano tiene alrededor de 67-86 mil millones de neuronas. Sin embargo, a la hora de funcionar adecuadamente, no es tan importante el número de células que tengamos, sino más bien que la comunicación entre ellas sea efectiva; esta, a su vez, está determinada por la calidad de las sinapsis neuronales, procesos que posibilitan la conexión entre las neuronas. 

No olvidemos que nuestro cerebro se “conecta” gracias a las neuronas, o más bien, a la comunicación entre ellas.

Referencias:

  • Carlson, N.R. (2005). Fisiología de la conducta. Madrid: Pearson Educación.
  • Guyton, A.C. (1994). Anatomía y fisiología del sistema nervioso. Neurociencia básica. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Knott, G., Molnár, Z. (2001). Cells of the Nervous System. Encyclopedia of Life Sciences.
  • Ripoll, D. R. (2010). Fundamentos de psicobiología (Vol. 147). Editorial UOC.

¿Sabías qué?

El sistema nervioso puede transmitir señales a una velocidad de 100 metros por segundo.

El campo científico que se enfoca en el estudio del sistema nerviosos se llama neurociencia. La primera evidencia de estudios asociados con el sistema nervioso data desde el antiguo Egipto.

 

Recuerda:

Debemos cuidar nuestro cuerpo una herida en el sistema nervioso puede ser irreparable.

 

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https://www.youtube.com/watch?v=LASmiv8PeYM

Ficha de Proyecto 4 Disciplinarios Psicologia SEGUNDO PARCIAL by CESAR PILA (XINAEPX) on Scribd